
Dígales, que en poco tiempo, aquella nieve sólida como el hielo,
que produjo alguna que otra sensación,
en poco tiempo, se hará invisible y desaparecerá.
O no.
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Dígales, que en poco tiempo, aquella nieve sólida como el hielo,
que produjo alguna que otra sensación,
en poco tiempo, se hará invisible y desaparecerá.
O no.
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Y LE LLAMABAN LOCO…
Hace unos días Enrique me habló de una página sobre lugares olvidados.
La estuve ojeando para conocer sobre un paraje que él había fotografiado y llamó mi atención.
La sorpresa vino cuando observé que hacían referencia a un lugar, ya en antaño visitado y al que decidí volver,

Es la Catedral de Justo Gallego, en Mejorada del Campo. Madrid.
Está construida por él mismo y pocos voluntarios, de vez en cuando, la mayoría de las veces ha usado materiales reciclados.
La hazaña de este gran hombre nunca se ha visto recompensada con ayuda gubernamental ni eclesiástica. Es más, la ponen en duda por cuestiones de seguridad. Si bien, nadie tuvo un accidente en lo que lleva en pié.
No voy a entrar a debatir sobre ello.
Me interesa, más bien, destacar el esfuerzo realizado por una persona que ha creído en algo y nada le ha detenido en su afán de verlo como una realidad.
¿Sabéis como le llamaban a Justo los del pueblo? "El loco del pueblo". La razón de este mote era porque conseguía realizar con ladrillos torcidos unas columnas casi perfectas…

Por si quieres más información.
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Os dejo fotos.


Nadie te ha visto a cara limpia,
yo soy víctima de esta verdad
porque tu cara aunque sonría
lleva la sombra de la maldad.
Nadie comprende al verte bella
que guardes pozo de falsedad,
ven tu sonrisa, ven gentileza,
no que tu vida es carnaval.
Más ya no me engañas
señora mia,
la misma moneda vas a encontrar.
¡¡Que dónde las dan las toman!!
Y tú llevas dado hasta hacerme explotar
En honor de una compañera ¿?¿ de trabajo. Su nombre empieza por M y a la M la voy a mandar.










Desde lo más alto de los paredones, allí dónde el aire huele a aire, donde puedes tocar las nubes a no ser por las enormes paredes y caprichosos monolitos que se levantan hacia el cielo para tomarte ventaja. Allí, donde no sientes el miedo por lo impresionante de lo que observas…

Allí me fuí, al tercero de los miradores, el que te ofrece la mayor y excelente vista. Como la que ves hacia abajo, un devenir de curvas y recodos cincelados por el paso del Alto Tajo y el tiempo. La que ves de frente, una armonía de hoces con inmensas paredes verticales con los pájaros remolineando alrededor. La que ves a izquierda y derecha. Por todos lados, pues toda la garganta te hace gritar de sorpresa al ver esa hermosa herida de la tierra.
Es más difícil explicar que sentir.
En la provincia de Guadalajara. En el parque natural del Alto Tajo. Barranco de la Virgen de la Hoz.
Os dejo fotos.